“CAPACITACIÓN EN SALVAGUARDIA DE COCINAS ANCESTRALES Y APROVECHAMIENTO DE PRODUCTOS LOCALES PARA LAS MESAS FAMILIARES”

La historiadora y experta en rescate de cocinas tradicionales, Luisa Acosta, accedió a una beca a través del programa Nacional de Estímulos del Ministerio de Cultura para desarrollar un programa de formación en cocina través de la Fundación Iguaraya en Dibulla. Luisa realizó su proyecto de formación de tres módulos de cocina básica, servicio y utilización de la biodiversidad en las cocinas, desde la plataforma de la Fundación Iguaraya, por su gestión y conocimiento del territorio. Desde un conocimiento profundo de las comunidades, de las necesaidades del terrtorio y también de sus posbilidades, sus ecosistemas y sus cocinas tradicionales, Luisa Acosta y la Fundación Iguaraya dictaron un total de 24 talleres a 100 personas de Dibulla, La Punta de los Remedios y Mingueo. A través de un programa  de capacitaciones dirigido a desarrollar habilidades y competencias básicas para aprovechar la biodiversidad local como un valioso recurso creativo y nutricional dentro de la cocina, se avanzó en la implementación de algunas líneas de trabajo y eejes de acción que viene desarrollando la Fundación Iguaraya en el territorio con la población seleccionada.

El proyecto

Los resultados

El trabajo de capacitación en salvaguardia de cocinas ancestrales y aprovechamiento de la biodiversidad territorial con fines alimentarios, realizado durante tres meses en Dibulla por Luisa Acosta Lozano fue una labor impecable, con resultados que rebosan los objetivos planteados, con gran impacto en las comunidades beneficiarias y en el fortalecimiento de los ejes de trabajo de la Fundación Iguaraya.

 

En el nivel institucional, desde la Fundación Iguaraya, reconocemos el importante papel de la ejecución de Luisa Acosta en el fortalecimiento de nuestro eje de trabajo en “Desarrollo sostenible de sistemas agroalimentarios y emprendimientos culinarios”. Esta serie de capacitaciones se presentaron como continuación a una fase diagnóstica en que se concluyó la necesidad de trabajo en dos líneas: Una primera que abarca problemáticas atadas a la seguridad alimentaria, el consumo y valoración de los alimentos propios y la reevaluación del uso de productos industriales que se han arraigado en las cocinas dibulleras. Una segunda problemática que incluye el desarrollo de emprendimientos culturales en Dibulla y formación de personal que pueda hacer frente al crecimiento del sector turístico. La labor de Luisa se compaginó completamente con los objetivos de la Fundación, adelantando acciones en estos dos ejes.